martes, 10 de diciembre de 2013

FÚTBOL BASE: el uso del balón...

El uso del balón en el entrenamiento de fútbol base debe ser obligatorio y fundamental, no hay ninguna duda. El balón, como esférico que es, presenta una gran dificultad de dominio a edades tempranas de aprendizaje; por lo que, sin olvidarnos de que esto es fútbol, debemos tratar de introducirlo lo más pronto posible en nuestras sesiones de entrenamiento y a poder ser en la totalidad de los ejercicios. Debemos tratar de que el pequeño futbolista se adapte a su uso cotidiano, a la mejora continua en su manejo, a su familiaridad y como consecuencia final a su adecuado dominio.

La importancia del manejo del balón es fundamental
ya desde edades tempranas.
Desde ya la parte inicial de la sesión, el calentamiento, hasta el último ejercicio el balón tiene que ser protagonista de nuestras propuestas. Todos sabemos que ciertos ejercicios no van a necesitar o pueden realizarse sin balón pero sería conveniente tenerlo siempre presente y darle a poder un uso cercano al 90-95% del tiempo de entreno, es primordial. Y es primordial hacerlo en los pies, apartarlo de las manos, entendiendo excepciones puntuales, pero siempre con el fin de acostumbrar a los pequeños a sentirlo y dominarlo con mucho cariño en sus botas. El objetivo es, pues, que dentro de la gran variedad de ejercicios que podemos aplicar, tratemos de diseñar o adaptar cada uno de estos trabajos y objetivos a tareas con presencia principal del esférico.

Y es que fútbol es fútbol, de nada vale ocupar gran parte de nuestras sesiones, que sí pueden tener alternativamente cabida, con trabajos por ejemplo físicos analíticos o tácticos que desprecien la presencia del protagonista, ya que en nuestro deporte nada es posible sin su correcto manejo y destreza a la hora de su contacto. Y qué mejor que empezar cuanto antes con ello.

Me duele ver niños de 6, 7 o 8 años corriendo sin rumbo fijo alrededor de un campo de fútbol, sin sentido. Me duele ver a uno de 8 o 9 subiendo escaleras con ritmo de carrera con objetivo de mejorar su aspecto puramente físico. Me duele verlos a todos realizando eternas sesiones tácticas y de estrategia a balón parado sin mayor objetivo que el de ganar y ganar más partidos. Nuestro objetivo es el de tratar, en mayor medida, de mejorar cada uno de estos aspectos en la medida de lo posible con un balón pegado a sus pies. Las consecuencias positivas, al tiempo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

EL ENTRENAMIENTO: la coordinación...

Es, sin lugar a dudas, el aspecto que antes debemos comenzar a trabajar desde los niños más pequeños. La coordinación es un aspecto físico que, bien trabajado, nos permitirá dotar a los pequeños de una mejores cualidades técnicas, físicas y psicomotrices a lo largo de su desarrollo. Es, por lo tanto, pilar fundamental en el inicio de su desarrollo físico y futbolístico, base de su crecimiento y de la cual debemos partir en el aprendizaje de muchas otras direcciones. De nada vale tener otras muchas condiciones sin poseer, los pequeños, una buena capacidad de coordinación en sus movimientos que le lleguen a permitir en un futuro un mayor dinamismo, velocidad, agilidad y movilidad, sin olvidar las mejores técnicas y tácticas que por supuesto generará.

Lo ideal es comenzar a trabajar el aspecto de la
coordinación cuanto antes, a edades muy tempranas.
Andar y correr adecuadamente es lo primero para un niño deportista, a lo que debemos añadir una mayor movilidad en términos más amplios y con el pase de las sesiones como los movimientos en diferentes direcciones, los saltos, las entradas, el equilibrio... todo un conjunto de posibilidades que siempre será de ayuda al juego del niño dentro del terreno de juego. Todo ello, un compendio de posibilidades que, si no existe responsabilidad y capacidad de trabajo por parte del cuadro técnico, podrán lastrar un adecuado desarrollo de los propios chicos con consecuencias irreparables y que en nada ayudará a su crecimiento tanto deportivo como personal.

Es cierto que pueden parecer por lo general tareas lentas y pesadas a la hora de trabajarlas, a veces difíciles de llevar a cabo o de coordinar si no existe una dinámica de entrenamiento pero que, con su asentamiento en una parte de cada una de las sesiones de entrenamiento acabará llegando a ser clave en este trabajo y por supuesto muy divertido para el grupo de chicos, lo que evidentemente ayudará también a su asimilación y a un mayor ímpetu a la hora de su realización, cosa que claramente suma.

Son muchas las opciones, desde técnicas más profesionalizas a otras más caseras y prácticas pero que, en caso de falta de recursos que nos permitan acceder a materiales e instrumentación específica y siempre manteniendo la integridad física de los pequeños, evitando golpes o lesiones, podremos adecuarnos con materiales más comunes y de otros usos. Desde barras de plástico, escaleras de coordinación, setos, conos, balones, aros... hasta tubos de cañerías, conos altos, barras, telas... hay mil y una posibilidades.

domingo, 13 de octubre de 2013

EL ENTRENAMIENTO: de lo analítico a lo global y estructurado...

Primeramente describiré a grandes rasgos y esquemáticamente, entendible, los diferentes tipos de entrenamiento que se pueden llevar a cabo con esto del fútbol base:

El entrenamiento analítico, en el que se realizan acciones de manera aislada y repetitiva para que con el uso de un volumen cuantitativo importante se mejoren los ejercicios que se realizan. El entrenamiento integrado, en el cual se tratan de integrar esos ejercicios ya en el propio contexto del fútbol, aplicándolos de manera práctica a una forma más real, con rivales y con objetivos, entremezclado con otras numerosas acciones que complementan de manera integrada el ejercicio. El entrenamiento estructurado en que, además de lo anterior, se contextualizan ya de forma real y con unos objetivos específicos, lógicos y competitivos. Así a grandes rasgos.

Con todo esto no digo que el fútbol base deba ni abusar ni prescindir de algunas de estas formas de entrenar, sino que debe avanzar progresivamente por cada una de ellas y siempre teniendo en cuenta la edad de los pequeñajos, por lo general hacia modelos que se vuelvan más estructurados y reales, en los que pierdan protagonismo los entrenamientos pasivos, repetitivos y sin puesta en práctica real. Todo, siempre desde mi punto de vista, con balón de por medio. Esto es fútbol.

Es una tarea difícil y que requiere mucho tiempo pero, partiendo evidentemente desde los más pequeñitos de modelos analíticos para hacernos con la base, caminar hacia modelos más globales, integrados y finalmente estructurados, planteando problemas, observando soluciones, apreciando evoluciones y viendo crecer futbolísticamente y personalmente a los pequeños. Con un ejemplo, se ve claro: un niño, para solucionar un problema tiene que primeramente saber sumar, restar, etc. Una vez sabido eso, de nada vale repetirlo ilimitadamente sin buscarle una aplicación práctica como la solución de un problema. Esta es la evolución correcta, partir de lo básico, aportar entornos reales y repasar lo básico, cada cosa a su tiempo.

El objetivo es que lleguen a unas categorías superiores con una buena base formativa y con garantías suficientes para poder defender las categorías de los clubes a los que pertenecen o pertenecerán. Con el tiempo estas categorías se volverán más competitivas y necesitaran de ese esfuerzo del pasado que tanta paciencia ha requerido por los formadores. 

Con todo esto no quiero descartar ningún modelo ni metodología de mejora sino que quiero destacar una de ellas que me parece lógica, pensada y correcta a mi forma de pensar y ver las cosas en el fútbol base.

FOTO 1: http://www.futbol-tactico.com/es/futbol/63/el-portero/entrenamiento-del-portero-de-futbol-base-justificacion-de-nuestro-modelo-de-entrenamiento.html

lunes, 23 de septiembre de 2013

FÚTBOL BASE: la formación del entrenador...

Este es un punto de vital importancia y al que generalmente no se le da la importancia necesaria que realmente requiere. Una persona que se dedique a entrenar a un grupo de chicos debe tener, además de una gran ilusión y vocación formativa, unos conocimientos y una preparación adecuada para llevar a cabo su tarea, ya que está educando, formando y transmitiendo a los pequeños una serie de valores y conceptos que marcarán primeramente su desarrollo más inmediata y probablemente su desarrollo futuro.

Primero vocación e ilusión, después formación. Formación reglada e información esporádica o secundaria como libros, apuntes, conversaciones, charlas, colaboraciones... pero sin olvidarse que la educación puede ser cara.

Cursos, charlas, libros, visitas de expertos. Todas son
alternativas para llevar a cabo una mejor formación de
los entrenadores con la ayuda de los clubes.
Además de este propio interés personal del entrenador, debería ser también los propios clubes los que ayudaran con ello ya no sólo económicamente sino mediante la concertación de charlas de expertos, cursos, exposiciones, conferencias, motivación y permisos para asistir a congresos... Esta parece que es una parte que se deja pasar de largo por parte de los mismos y que sólo se reserva a los de mayor envergadura o posibilidades. Son de hecho pocos los clubes que valoran estos esfuerzos personales y económicos por formarse y no entienden de la verdadera inversión con un gran retorno que supondría esto para ellos mismos, para los entrenadores y por supuesto para los niños que posteriormente recibirían esos conocimientos canalizados a través de formadores reglados.

Y es que hay que entender que el fútbol base no sólo es táctica, técnica y trabajo físico... el fútbol es también un compendio de actividades a las que el entrenador evidentemente no puede alcanzar en su totalidad, hablemos de conocimientos médicos, físicos, psicológicos, motivacionales, de comportamiento y evidentemente formativos. No es posible saber todo de todo. Sí lo es tener nociones básicas y poder defenderse en diferentes campos. En este caso el papel de los clubes se convierte en fundamental para facilitarlo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

FÚTBOL BASE: C/P o L/P...

Sed sinceros, ¿conocéis a muchos entrenadores, monitores, padres, directivo... que estén dispuestos a sacrificar el resultado inmediato de sus niños o equipos por una mejora de los niveles de entrenamiento y una mejora consecuente mejora sustancial futura? Yo no, y lo digo tajantemente. Conozco a muy pocos, y los hay, pero se cuentan con los dedos de una mano. Esto es realmente grave.

La urgencia de los resultados no debe ser premisa
fundamental en fútbol base. Sí la preparación para el
futuro, los resultados a L/P.
En este post tengo que ser algo más tajante que en anteriores y es que pienso que el entrenamiento del fútbol base es un entrenamiento del futuro, es una etapa intermedia y no una etapa final, no es para conseguir títulos ni éxitos inmediatos como gran parte pensamos. Hablas con entrenadores, los escuchas, te relacionas con ellos, convives, pero a casi todos (rápidamente te das cuenta) les gusta entrenar a buenos equipos, ganar, conseguir títulos y todo ellos ya, inmediatamente, sólo les importa ese parte próxima y nunca ese futuro, ese que marcará el desarrollo futbolístico y personal de los niños.

De nada vale tener los mejores equipos, contar sólo con los mejores chavales, ganar, conseguir títulos a costa de todo lo anterior, a costa de disminuir ese gran esfuerzo formativo de todos los niños. Esta es una carrera de fondo. El desarrollo de un niño se lleva a cabo a lo largo de muchos años, de pasar por diferentes entrenadores, de ganar de una u otra forma, de sufrir y de perder... todo es un proceso necesario y que no debemos confundir con alcanzar nosotros mismos nuestra propia meta o gloria personal. Nada de esto vale nada a costa de sacrificar los procesos adecuados de formación y aprendizaje adecuado a cada edad de estos pequeños.

Deberíamos pensar más en los chicos, en su futuro, en su formación y menos en nosotros. Fútbol base es trabajo a C/P para resultado a L/P. No tiene que haber duda.