domingo, 13 de octubre de 2013

EL ENTRENAMIENTO: de lo analítico a lo global y estructurado...

Primeramente describiré a grandes rasgos y esquemáticamente, entendible, los diferentes tipos de entrenamiento que se pueden llevar a cabo con esto del fútbol base:

El entrenamiento analítico, en el que se realizan acciones de manera aislada y repetitiva para que con el uso de un volumen cuantitativo importante se mejoren los ejercicios que se realizan. El entrenamiento integrado, en el cual se tratan de integrar esos ejercicios ya en el propio contexto del fútbol, aplicándolos de manera práctica a una forma más real, con rivales y con objetivos, entremezclado con otras numerosas acciones que complementan de manera integrada el ejercicio. El entrenamiento estructurado en que, además de lo anterior, se contextualizan ya de forma real y con unos objetivos específicos, lógicos y competitivos. Así a grandes rasgos.

Con todo esto no digo que el fútbol base deba ni abusar ni prescindir de algunas de estas formas de entrenar, sino que debe avanzar progresivamente por cada una de ellas y siempre teniendo en cuenta la edad de los pequeñajos, por lo general hacia modelos que se vuelvan más estructurados y reales, en los que pierdan protagonismo los entrenamientos pasivos, repetitivos y sin puesta en práctica real. Todo, siempre desde mi punto de vista, con balón de por medio. Esto es fútbol.

Es una tarea difícil y que requiere mucho tiempo pero, partiendo evidentemente desde los más pequeñitos de modelos analíticos para hacernos con la base, caminar hacia modelos más globales, integrados y finalmente estructurados, planteando problemas, observando soluciones, apreciando evoluciones y viendo crecer futbolísticamente y personalmente a los pequeños. Con un ejemplo, se ve claro: un niño, para solucionar un problema tiene que primeramente saber sumar, restar, etc. Una vez sabido eso, de nada vale repetirlo ilimitadamente sin buscarle una aplicación práctica como la solución de un problema. Esta es la evolución correcta, partir de lo básico, aportar entornos reales y repasar lo básico, cada cosa a su tiempo.

El objetivo es que lleguen a unas categorías superiores con una buena base formativa y con garantías suficientes para poder defender las categorías de los clubes a los que pertenecen o pertenecerán. Con el tiempo estas categorías se volverán más competitivas y necesitaran de ese esfuerzo del pasado que tanta paciencia ha requerido por los formadores. 

Con todo esto no quiero descartar ningún modelo ni metodología de mejora sino que quiero destacar una de ellas que me parece lógica, pensada y correcta a mi forma de pensar y ver las cosas en el fútbol base.

FOTO 1: http://www.futbol-tactico.com/es/futbol/63/el-portero/entrenamiento-del-portero-de-futbol-base-justificacion-de-nuestro-modelo-de-entrenamiento.html

lunes, 23 de septiembre de 2013

FÚTBOL BASE: la formación del entrenador...

Este es un punto de vital importancia y al que generalmente no se le da la importancia necesaria que realmente requiere. Una persona que se dedique a entrenar a un grupo de chicos debe tener, además de una gran ilusión y vocación formativa, unos conocimientos y una preparación adecuada para llevar a cabo su tarea, ya que está educando, formando y transmitiendo a los pequeños una serie de valores y conceptos que marcarán primeramente su desarrollo más inmediata y probablemente su desarrollo futuro.

Primero vocación e ilusión, después formación. Formación reglada e información esporádica o secundaria como libros, apuntes, conversaciones, charlas, colaboraciones... pero sin olvidarse que la educación puede ser cara.

Cursos, charlas, libros, visitas de expertos. Todas son
alternativas para llevar a cabo una mejor formación de
los entrenadores con la ayuda de los clubes.
Además de este propio interés personal del entrenador, debería ser también los propios clubes los que ayudaran con ello ya no sólo económicamente sino mediante la concertación de charlas de expertos, cursos, exposiciones, conferencias, motivación y permisos para asistir a congresos... Esta parece que es una parte que se deja pasar de largo por parte de los mismos y que sólo se reserva a los de mayor envergadura o posibilidades. Son de hecho pocos los clubes que valoran estos esfuerzos personales y económicos por formarse y no entienden de la verdadera inversión con un gran retorno que supondría esto para ellos mismos, para los entrenadores y por supuesto para los niños que posteriormente recibirían esos conocimientos canalizados a través de formadores reglados.

Y es que hay que entender que el fútbol base no sólo es táctica, técnica y trabajo físico... el fútbol es también un compendio de actividades a las que el entrenador evidentemente no puede alcanzar en su totalidad, hablemos de conocimientos médicos, físicos, psicológicos, motivacionales, de comportamiento y evidentemente formativos. No es posible saber todo de todo. Sí lo es tener nociones básicas y poder defenderse en diferentes campos. En este caso el papel de los clubes se convierte en fundamental para facilitarlo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

FÚTBOL BASE: C/P o L/P...

Sed sinceros, ¿conocéis a muchos entrenadores, monitores, padres, directivo... que estén dispuestos a sacrificar el resultado inmediato de sus niños o equipos por una mejora de los niveles de entrenamiento y una mejora consecuente mejora sustancial futura? Yo no, y lo digo tajantemente. Conozco a muy pocos, y los hay, pero se cuentan con los dedos de una mano. Esto es realmente grave.

La urgencia de los resultados no debe ser premisa
fundamental en fútbol base. Sí la preparación para el
futuro, los resultados a L/P.
En este post tengo que ser algo más tajante que en anteriores y es que pienso que el entrenamiento del fútbol base es un entrenamiento del futuro, es una etapa intermedia y no una etapa final, no es para conseguir títulos ni éxitos inmediatos como gran parte pensamos. Hablas con entrenadores, los escuchas, te relacionas con ellos, convives, pero a casi todos (rápidamente te das cuenta) les gusta entrenar a buenos equipos, ganar, conseguir títulos y todo ellos ya, inmediatamente, sólo les importa ese parte próxima y nunca ese futuro, ese que marcará el desarrollo futbolístico y personal de los niños.

De nada vale tener los mejores equipos, contar sólo con los mejores chavales, ganar, conseguir títulos a costa de todo lo anterior, a costa de disminuir ese gran esfuerzo formativo de todos los niños. Esta es una carrera de fondo. El desarrollo de un niño se lleva a cabo a lo largo de muchos años, de pasar por diferentes entrenadores, de ganar de una u otra forma, de sufrir y de perder... todo es un proceso necesario y que no debemos confundir con alcanzar nosotros mismos nuestra propia meta o gloria personal. Nada de esto vale nada a costa de sacrificar los procesos adecuados de formación y aprendizaje adecuado a cada edad de estos pequeños.

Deberíamos pensar más en los chicos, en su futuro, en su formación y menos en nosotros. Fútbol base es trabajo a C/P para resultado a L/P. No tiene que haber duda.

martes, 13 de agosto de 2013

FÚTBOL BASE: la ducha...

Utilizo este título de manera metafórica para referirme al conjunto de actividades que realiza cualquier deportista antes y después del entrenamiento y de cada partido. Y es que a pesar de parecer sencillo y simple capricho de un club o de un entrenador, significa mucho más que eso para el futuro desarrollo del niño.
La reunión previa y post partido y entrenamientos es
una parte más del trabajo formativo, este no acaba al
salir del campo.
Tanto el momento previo como posterior a la actividad en este caso futbolística, son momentos en los que los chavales llegan, comienzan su encuentro con el resto del grupo, habla, cuentan sus historias, comparten anécdotas, se aprenden a cambiar sólos, se atan los cordones y se preparan para la actividad; posteriormente, se duchan, se visten, vuelven a hablar, discuten, se animan, se recriminan y puntualizan situaciones que vivieron en el campo. Pienso que todo ello lo deben hacer ellos sólos o como mucho en presencia del entrenador o monitores del club, gente de confianza y aparte de los padres.

De nada vale llegar a entrenar directamente y saltarse ese momento previo. De nada vale acabar y marcharse a toda velocidad y sin ducharse a casa. Son momentos necesarios, de equipo, de convivencia y por supuesto de crecimiento y madurez, tanto personal como deportiva y colectiva. Son momentos que a la vez forman parte de una disciplina de equipo, de unas costumbre propias de este deporte, así como de otros, y de una fase más en el aprendizaje y en el crecimiento de los pequeños. Para mí, son normas que se deberían ya ir introduciendo progresivamente desde bien pronto. Son momentos de ellos y del equipo.

FOTO 1: http://www.futbolsalou.es/instalaciones-deportivas/vestuarios

martes, 6 de agosto de 2013

FÚTBOL BASE: el papel del entrenador...

Este es un tema delicado debido a la multitud de opiniones generadas alrededor del mismo y por lo general, aunque no siempre, lleva al entrenador o monitor a tropezar y seguir su camino por la dirección equivocada, aunque ya digo, no siempre.

A edades tempranas debe prevalecer el carácter formativo
del entrenador-monitor
A estas tempranas edades, cuando los niños no juegan al fútbol nada más que para divertirse y formarse en nuevos conocimientos, el papel del entrenador, también llamado monitor o educador no es el de conseguir su propio éxito ganando para ello el mayor número de partidos a cualquier precio, no es ganar ligas, no es cargarse de victorias en torneos, como muchas veces podemos comprobar. Es cierto que el propio entrenador también debe crecer, aprender y mejorar con el tiempo y las victorias pero que quede claro que no es mejor ni le corresponde a esta estapa de su carrera como entrenador conseguir esos objetivos. Recordemos que esto es fútbol base, para formar a los niños y también formarnos nosotros mismos.

Su papel, aunque nuestra tarea se aprecie desde un punto de vista externo como un pasatiempo y parezca una terea fácil, no lo es. Se tendría y tiene que basar en conseguir proporcionar todos los medios a nuestro alcance, tanto materiales como inmateriales, con el fin de tratar de transmitir y facilitar a los pequeños todo un conjunto de conocimientos de lo más diverso que supongan un aprendizaje individual primero y consecuentemente colectivo y de grupo para que el propio niño, aprovechando sus capacidades naturales consiga mejorarlas con la mayor naturalidad y facilidad posibles en su proceso de aprendizaje y crecimiento. No es nada fácil, ya que todo ello habría que adaptarlo a cada edad y por supuesto conjugarlo con un gran porcentaje de diversión y objetivos como propuesta principal.

En fin, educar, trabajar las relaciones en un entorno grupal, desarrollar un trabajo técnico continuo y desde luego no olvidar el apartado psicológico. El papel no es ganar, no es ganar por ganar, no es ganar porque sí, no es rellenar tiempo. Es aprender, mejorar, trabajar para en base a eso poder ganar con el paso del tiempo. Pero un grupo son todos los jugadores que entrenan, son todo el equipo, a estas edades hay que cuidar mucho esto.